Día de acción de gracias

En el día de acción de Gracias hay que asomarse a la herida y también agradecerla.

En especial el rechazo sufrido porque gracias a eso, yo al menos, ya no pongo mi seguridad ni en el aplauso ni en la fama sino en el valor imperdible que poseo.

Agradece el doloroso abandono, yo ahí aprendí a quererme y aceptarme pues solo tendremos  una persona para siempre, en donde siempre y como sea: a nosotros mismos.

Agradece cada una de las injusticias de las cuales fuiste objeto, yo sin ellas sería débil y aún codependiente.

Agradece las humillaciones que te hicieron entender que poner la esperanza en la opinión de los demás es el más falso de los cimientos.

Gracias, muchas gracias a los que te han traicionado pues sin ellos yo aún buscaría la validación en valores morales que secan y aprisionan el alma, la espontaneidad y la creatividad de mi vida.

Gracias por las reglas y los prejuicios caídos, vivir una norma o tradición sin sentido es traer cadenas y romperlas con  conciencia es en definitiva volver a respirar.

Es fácil agradecer lo bueno, lo bonito, lo brillante... hoy también me elevo al cielo y digo gracias por eso.

Por mi familia, por la gente incondicional, por mi persona, por mi historia, por mi salud, por mi buen corazón y mi sonrisa.

Es de valientes ponerse el dedo en la llaga y abrazar a quien te rompió el corazón haciéndote creer, amar, ilusionarte.

Hay que tener coraje para agradecer a quien incluso hoy te sigue criticando a pesar de que ya estás en el suelo, en el fango a donde él mismo te tiró.

Se hace básico afrontar y agradecer el perder a las personas cobardes, las tóxicas,  las interesadas, las plásticas, las falsas, las de ocasión o las que simplemente no soportan el cambio y la mínima imperfección. Y también agradecer esas pérdidas de las personas extraordinarias que han decidido marcharse.

Di “Gracias “ por la flexibilidad y la apertura de mente y corazón que hoy te hacen amar al homosexual, a la cleptómana, al ateo y a la abortista, todos hermanos de mi mundo e hijos de Él.

Que valor de los que voltean al cielo y aunque no alcanzan a ver a nadie, repiten un “gracias” por la dolorosa purificación recibida.

Da Gracias, además, porque no tengo el físico que el mundo espera, el dinero que se necesita, el estilo apreciado, la casa de los sueños ni las relaciones que “según ellos” valen.

Un Gracias si fuiste engañado, manipulado, si creíste mentiras  y lloras las burlas perpetuadas en tu contra.

De corazón da Gracias  si no te ama a quien amas y no te voltea a ver el amor de tu vida.

Grita un Gracias por el silencio del cielo y por la hostilidad de esta tierra pues todos los días nos enseñan que la lucha es el oxigeno del mundo y en el perder se construye la existencia.

Gracias porque no he ganado en todo, no lo poseo todo, ni lo he alcanzado todo... así comprenderás que tu Dios es Padre...no papito que regala, ni es padrastro que esclaviza.

Suelta un Gracias porque no has tenido una vida fácil. Los que han vivido sobre protegidos y NUNCA han tenido que ganarse nada serán unos títeres de sus padres, unas marionetas de sus madres y papalotes de su “rica” sociedad.

Baila tu Gracias por que no eres perfecto, porque estas lleno de heridas, de duelos, de lutos y porque no se trata de hacerse la víctima sino de decir “acepto” cuando tal lugar merezco.

En el día de acción de gracias convierte las maldiciones en bendiciones y los errores en aciertos.

En el día de acción de gracias acepta la traición, el rechazo, la injusticia, la calumnia, el perjurio, el desamor y la ilusión marchita.

En el día de acción de gracias yo me perdono mi imprudencia, mi noble inocencia y mi
Mal carácter... la humana y muy sana debilidad.

En el día de acción de gracias abraza lo malo y ofrécelo entero.

Yo al día de acción de gracias decido convertirlo y multiplicarlo x365 días porque necesito perdonarte, perdonarme y que me perdones.

Gracias querido “yo” por no ser perfecto, por no ser suficiente, por no ser lo que esperas...

Podrás decir Gracias y darte cuenta que vacío de títulos y de posiciones rimbombantes alcanzas a ver tu yo auténtico, el más genuino. Gracias a la desnudez de privilegios y las promesas rotas somos por fin libres.

Se valiente y di Gracias... dile gracias a esa parte que no te gusta de ti y repite un sincero gracias...gracias por quererme así, incondicionalmente. Dejemos de ser duros y comencemos a ser compasivos con nosotros mismos.

Hoy, a nivel personal, agradezco hacer las paces conmigo mismo, abrazar mis heridas, querer mi pasado, amarme a mí mismo y no necesitar tu beneplácito, ni el de nadie para poder ser feliz, para poder ser yo...y vivir libre y para siempre felizmente agradecidos aunque no todo vaya... perfecto.

Por: Carlos Padilla.

Maxwell

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Salud Bienestar thanksgiving

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